Finalizamos el ciclo "Bergman por Siempre" dentro del Cine Debate con la presentación de la obra póstuma de Ingmar Bergman, "Sarabanda".
Lugar: Proyecto Cultural y Ecológico Tzolk'in en la Cafebrería El Pabilo, Salón del Tiempo.
Domicilio: Av. Yaxchilán esq. Calle Gadiolas, Sm. 22, Mz. 18. (Bajos del Hotel Xbalamqué).
Fecha: Viernes 27 de Agosto a las 20:00 hrs (8:00 pm).
Cuota de Recuperación: $20.00
Título: Sarabanda (Saraband, Suecia, 2003)
Dirección: Ingmar Bergman
Guión: Ingmar Bergman
Fotografía: Stefan Eriksson
Elenco: Liv Ullmann (Marianne), Erland Josephson (Johan), Börje Ahlstedt (Henrik), Julia Dufvenius (Karin) y Gunnel Fred (Martha)

La historia está estructurada alrededor de diez actos con un prólogo y un epílogo. Inicia con una toma de Marianne de pie junto a una mesa cubierta con fotografías. Se trata de una habitación muy bien iluminada, y ella se dirige al espectador. Ella levanta una foto tras otra, estas no se encuentran en un orden específico, solo amontonadas sin ton ni son sobre la mesa. Algunas la hacen sonreír, otras provocan un comentario o incluso algún suspiro. Pero de pronto ella levanta una foto de su esposo, que le hace recordar acerca de como durante el tiempo que compartieron habían conocido la felicidad en mayor o menor grado, y como habían terminado por separarse. Ella entonces recuerda como el segundo matrimonio de él fue un fracaso total, mientras ella misma ya se encontraba casada de nuevo, y luego de cuando su segundo esposo había muerto. Reflexiona acerca de lo positivo que sería para ella ver de nuevo a su primer esposo.

Veintidos años después de que Sarabanda, la obra póstuma de Bergaman viera la luz, la película es considerada una espléndida obra de arte, entre las mejores del maestro. Tal vez no alcance la grandeza de otras (El Séptimo Sello, Fresas Salvajes, Gritos y Susurros o Fanny y Alexander), sin embargo, se les une en lo profundo de su tratamiento. Debido a su formato, Sarabanda es considerada una película "de cámara", como se ha llegado ha denominar esta mezcla de Bergman entre el teatro y el cine, su esposa legítima y su amante como el gustaba decir, y el trabajo de encuadre visual que le ayudaba a sintetizar la historia contada en pantalla.. Aquellos que esperaban que Bergman se "suavizara" al final de su vida y de su carrera quedarán decepcionados, Sarabanda probó ser una película de una oscuridad terrible, de casi total desesperación, con solo unos cuantos y breves descansos luz en la penumbra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario